miércoles, 13 de junio de 2012

Rusia: A grandes problemas ,grandes soluciones

Parece quedar lejos aquel 2009 donde Europa Central y Europa del Este quedaron consternadas debido a la posición de las autoridades rusas de llevar a cabo el corte energético de la distribución del gas a los países de esta zona. Todo ello aconteció en pleno invierno polar, afectando principalmente a los países más próximos al imperio ruso, especialmente Ucrania y Polonia, y de manera secundaria a Bulgaria, Croacia, República Checa, Grecia, Macedonia, Rumanía, Moldavia, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia. Indirectamente, y debido a las condiciones climatológicas, Europa Occidental también se vio perjudicada en términos económicos, a pesar de que sus habitantes no notasen diferencia alguna a la hora de usar las instalaciones que funcionan a través del gas natural.

Los hechos tuvieron lugar una vez que Rusia cortó todo el aprovisionamiento del suministro del gas a los mencionados países a través de Ucrania, que es el país por el cual pasa el 80% de todo el gas hasta Europa Occidental, ganándose el sobrenombre de país tránsito. El origen de estos hechos tuvo su detonante cuando la empresa rusa de gas Gazprom  denunció a Ucrania por dejar de bombear el gas ruso que transitaba por su territorio. Era la respuesta de Ucrania en modo de protesta contra los precios que Rusia aplicaba a los precios del gas, puesto que a su juicio los mismos eran desorbitados. Ante ello, y apoyado por Putin, Gazprom cerró el suministro del gas, y este hecho no tendría mayor relevancia si Rusia no fuese el primer productor de gas natural del mundo, por lo que el perjuicio quedó totalmente garantizado, no solo a Ucrania sino a todos los países vecinos.

Ante esta situación, nos encontramos con que en pleno duro invierno del 2009, Moscú decide cortar por lo sano, y dejar sin bombeo del gas a Ucrania, quien distribuía por aquel entonces de forma cuasi monopolística, todo el gas procedente de Rusia. Se trata de un entorno, cuanto menos hostil, que llevó a una situación límite a ciudades enteras y ciudadanos, (sin culpa alguna al respecto) a los cuales se le denegó un bien considerado de lujo por estos países: el gas natural. Es por ello, que desde entonces se han buscado alternativas para paliar esta gran dependencia del gas ruso,  y sobre todos encontrar soluciones a un conflicto que año tras año vislumbra atisbos de volver a repetirse.

Desde 2009, varias son las fórmulas que se han buscado y que han ayudado a mostrar las distintas alternativas que, por un lado ya, existen y otras, todavía sin una política claro al respecto, que pueden aplicarse en un futuro no muy lejano.

  • Alternativa 1: Una de las primeras reacciones al respecto se han encontrado en la NO utilización de  países tránsito como es el caso de Ucrania, con el fin de que no se interfieran en la distribución de gas. Uno de los proyectos más próximos es el acuerdo entre la empresa Gazprom (Rusia), Basf, Eon, (Ambas rusas) y Gasunie (Holandesa), de construir un futuro gasoducto por el fondo del mar Báltico, y sortear así “escollos” como Ucrania. Es un ambicioso proyecto cuyos costes de inversión estimados ascienden a los 15.000 millones de dólares. El proyecto se hace llamar Corriente del Norte.
A su vez, el consorcio austriaco OMV planea por su parte la construcción del gasoducto “Nabuco” desde Irán, pasando por Turquía hacia Europa Occidental. En la misma línea el consorcio alemán Eon planea construir en Wilhelmshaven una primera terminal para gas líquido, que sería producido en Qatar. Los costos del proyecto se calculan en unos 5000 millones de euros. Son sin dudas avances que permitirán salvaguardar los problemas de los países tránsitos.

  • Alternativa 2: Sería las medidas de carácter político-legal. Diversos países occidentales, con grandes intereses en el gas ruso, apoyan el envío de observadores internacionales frecuentemente para que controlen los gaseoductos en las fronteras entre Rusia y Ucrania y velar así por el transcurso del mismo. Otra de las medidas que está ya presente en la Unión Europea es la de los paquetes energéticos aprobados por el Parlamento Europeo, por el cual se impide a cualquier compañía exportadora de gas controlar totalmente el gasoducto por el que suministra el combustible. De momento en la Unión Europea este pacto se cumple, sin embargo obligar a cumplir a países como Rusia parece que no es factible sin la ayuda y colaboración de organismos como la ONU.
  • Alternativa 3: Actualmente, distintos países acuden, ante la ausencia del gas ruso, al mercado en busca del excedente de gas que puedan tener en sus reservas otros estados vecinos . Esta alternativa ya fue usada tras el corte de gas del 2009, y es que los 27 países de la Unión Europea están obligados por normativa europea a mantener unas reservas de gas suficientes para satisfacer el consumo del país durante 30 días, como medida de prevención. Es sin duda una medida pasajera, que en caso de emergencia puede suponer un bálsamo para aquellos casos de extrema necesidad.
  •  Alternativa 4: La aparición de suministros de gas alternativo. Se trata del “Shale gas”, un gas no convencional que comenzó a tener fuerza en los EEUU allá por el año 2009. Según los expertos, significará una modificación del mapa geopolítico mundial y supondrá un reequilibrio de la producción y de la dependencia energética. Ello supondrá que países como Rusia y de Oriente Medio podrían perder al largo plazo su posición energética en el largo plazo. Para que nos hagamos una idea de la importancia de esta nueva energía, debido al “shale gas” Estados Unidos tiene por primera vez en su historia la posibilidad de autoabastecerse con el gas que produce, y es que tan solo en un año sus reservas crecieron un 50% gracias a la existencia de este gas.
  • Alternativa 5: Cambio de socios comerciales. Ante los constantes intentos de Ucrania de presionar a Rusia para una bajada en el precio y los consiguientes fallidos, el país de la antigua ex Unión Soviética tiene previsto firmar un acuerdo sobre compraventa de gas a una empresa alemán (fruto del consorcio entre RWE Supply and Trading GMBH). El precio del gas en Alemania no se caracteriza por ser barato, ni mucho menos, dado que no existe diferencias reales con el gas ofrecido por Rusia. Sin embargo, el cambio de socio estratégico por parte de Ucrania descansa en el fundamento de que de esta manera se consiga el ansiado descenso en la bajada de precios por parte de Rusia, teniendo en cuenta lo importante que son para los intereses rusos tener como cliente a Ucrania. Es una situación algo surrealista, porque al fin y al cabo la compra de gas de Alemania, indirectamente se va adquiriendo el gas ruso.



Como hemos podido observar a lo largo de este post, a pesar de que Rusia tiene una fuerte posición estratégica en el mercado del gas a nivel mundial, existen diversas medidas de carácter comercial y legal que provocan una desnaturalización real del poder negociador de la potencia exsoviética. Sin lugar a dudas, no es un listado cerrado de alternativas y es por ello que desde Worldwtrade planteamos a nuestros lectores las siguientes cuestiones:

- En el caso de Rusia, ¿qué otras alternativas veis factible para reducir la dependencia energética de este país en el suministro del gas natural?

-¿Conocéis casos de otros países que teniendo el monopolio natural de algún recurso natural y la consiguiente respuestas de los países para reducir dicho monopolio?

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